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Tras la transferencia: vida normal

Paloma De La Fuente – Directora médica en Yes! Reproducción


La transferencia embrionaria es un proceso indoloro y no requiere anestesia. En Yes! Reproducción nos esforzamos, además, porque esta fase del tratamiento sea lo más cómoda posible para nuestras pacientes. Se realiza bajo control ecográfico abdominal con vejiga llena, para conseguir una mejor visualización en el momento en que se depositan los embriones.

Entre la transferencia embrionaria y la prueba de embarazo suelen pasar entre 12 y 15 días. Sabemos que esas dos semanas pueden ser muy tensas. Las expectativas de quedarse embarazada son altas y una de las mayores preocupaciones para la pareja, y en particular para la mujer, es qué debe hacer para aumentar las probabilidades de conseguir un embarazo. Así, las pacientes intentan no cometer errores que puedan comprometer de alguna manera la implantación.

¿Es necesario hacer reposo?

Algo muy habitual es pensar en realizar reposo absoluto una vez realizada la transferencia embrionaria. Desde Yes! Reproducción explicaremos la falta de sustento científico de esta práctica.

Es comprensible que uno de los principales miedos de las pacientes sea que, al ponerse de pie, o incluso al ir al baño, la “fuerza de la gravedad” haga su efecto y se produzca el desalojo de los embriones de la cavidad uterina. Sin embargo, dicho miedo es infundado, ya que varios estudios han demostrado que la propia anatomía del útero favorece el alojamiento de los embriones en su interior. La cavidad uterina está en posición más horizontal cuando la mujer está de pie que cuando está tumbada. Por lo tanto, el reposo en cama después de la transferencia no resulta recomendable.

En esta línea, otros estudios evidencian que las mujeres que tras una transferencia embrionaria llevan a cabo una vida normal, tienen mejores resultados que aquellas que optan por mantener reposo en cama.

Desde Yes! Reproducción animamos a nuestras pacientes a que vuelvan a su rutina tras la transferencia, ya que todos estos hallazgos restan importancia al reposo. Creemos que puede ser de gran ayuda que entendáis la implantación como un diálogo químico entre el embrión y el endometrio. Así evitaremos culpabilizarnos si el procedimiento no finaliza con éxito.

Las preguntas más frecuentes que nuestras pacientes nos plantean una vez se realiza la transferencia embrionaria son:

¿Puedo hacer algo para ayudar a la implantación del embrión?

¿Cuántos días de reposo tengo que hacer?

Si hago reposo absoluto en cama todos estos días, ¿puede aumentar mi probabilidad de embarazo?

Para todas estas preguntas, la respuesta suele ser unánime, salvo excepciones: haz tu vida normal. Esto si influirá de manera positiva.

No hay que olvidar que las mujeres que gestan de manera espontánea, no saben exactamente en qué momento se ha implantado el embrión: la implantación se produce sin limitar su vida cotidiana.

Por último, es importante que las pacientes gocen de un equilibrio físico y mental evitando situaciones de estrés que causen ansiedad o nerviosismo.  Somos conscientes de que los sentimientos y las emociones del momento son oscilantes e intensas, pero hay que intentar controlarlas lo mejor posible junto con familiares, pareja y amigos, apoyándote en todo momento en un equipo multidisciplinar de profesionales especializados en el campo de la reproducción humana asistida.

2019-09-17T16:29:25+00:0017/09/2019|Producción propia, Sin categorizar|

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